Gracias a una oportunidad, suerte y, sobretodo, la voluntad de personas generosas que han ayudado, acogido y adoptado a uno de ellos, hoy pueden contar su historia desde un punto de vista muy distinto.
Pueden sonreir y dormir a gusto sabiendo que alguien los quiere en su vida.
Aquí podéis leer sobre algunos de los afortunados que han recuperado su sonrisa y su vida
MamaPastora
