Fue rescatada junto a sus hermanos y su madre de morir de una forma horrible siendo tan solo una cachorrita de un mes y poco. Estábamos todos ilusionados porque iba a superar su desgracia inicial y bajo el señuelo de un destino feliz que la brindaba la Sra Becker, viajó a Bélgica en el mes de Abril: una “maravillosa casa de acogida” la esperaba y la cuidaría hasta su adopción
Pues, el tiempo pasaba y no volvimos a tener noticias de Tirsá, salvo unas fotos que nos dejaron inquietas, pero Brigitte no dejaba de encomiar lo bien que estaba Tirsá y la suerte que había tenido, y que las fotos estaban hechas en ese momento, pero que Tirsá al igual que el resto de cachorros de otras protectoras que habían pasado por allí estaban fenomenal.
En el verano, recibimos la noticia de que Tirsá había sido adoptada por la hermana de la mujer de acogida, que estaba muy enamorada de la perra y que estaba magníficamente. Pero como de costumbre, jamás tuvimos ni una sola noticia de la familia sobre Tirsá, solo los cuentos de la “cuentacuentos” , Sra Becker y como siempre, con el cuento habitual : está de maravilla.
Seguimos intentando contactar directamente con la casa de acogida y con la familia. Todo fue inútil. Nadie nos contestó, nadie respondió a los mails.
En septiembre, a través del numero de chip localizamos el teléfono de la actual propietaria ( quién suponíamos sería la hermana de la mujer de acogida). Una amiga nuestra telefoneó y hablo con ella. Le dijo que Tirsá estaba bien, que seguía un tratamiento para su pelo porque tenía problemas de piel, pero que estaban muy contentos con ella.
En Noviembre nos contactaron para decirnos que la policía belga había recogido a Tirsá y la había llevado a un refugio.
El refugio belga se puso en contacto con la persona que la había abandonado, y era una niña de 16 años, que la había recuperado de una familia que la ofrecía en adopción , esta familia mantenía a la pequeña Tirsá, en una cuadra de caballos, malnutrida , triste , enferma y encadenada .
La niña sintió mucha pena y la cogió compulsivamente, pero la abandonó al poco en plena calle porque no podía sufragar los gastos veterinarios . La policía la encontró, en estado lamentable, enferma, desnutrida, desorientada, triste, vagando por caminos inhóspitos y apenas sin pelo como veis en las fotos que se adjuntan a continuación.
Una amiga nuestra belga se enteró de Tirsá a través del refugio que después de efectuar las oportunas indagaciones supo que era nuestra. Tened en cuenta, que en un refugio de allí, una perra de estas características, hubiera sido una candidata inmediata para la eutanasia de no haber tenido la suerte que apareciera alguien que se hacia cargo de ella.
Nuestra amiga , se ofreció a cuidarla de urgencia hasta que se recuperara y pudiera venir a España como nosotros la pedimos.
Después de efectuar todas las gestiones pertinentes, afortunadamente, Tirsá ya está entre nosotros, abajo veis las fotos recientes de Tirsá en España después de haber recibido el tratamiento intensivo de urgencia para la sarna y para la desnutrición, durante un mes en Bélgica. Ya le está saliendo el pelo poco a poco, pero aún así, queda mucho trabajo para recuperarla totalmente. |