Licia iba muy asustada corriendo por la autopista cuando nuestra amiga Espe la vió. Se paró y decidió intentarlo una y otr a vez hasta que consiguió cogerla y meterla en el coche.
Licia ahora espera en una residencia una familia que la quiera para siempre. Es tímida al principio pero luego e suna locuela muy cariñosa. Es un poquito escapista, al menos en la residencia. Por eso quien la adopte debe tener algo de paciencia y mucho cuidado al principio con ella. Pensamos que e sun problema muy facil de corregir en cuanto se vea en una casa segura.
Licia ha cambiado mucho. Es adorable, encantadora, juguetona y amiga de todo el mundo. Su color especial no ha hecho que su adopccion se lleve a cabo con rapidez. Su encanto no le ha servido.
Licia se merece un hogar ya. ¿Nadie queire una perrita afectuosa como ella? |