Mi vida durará más o menos entre 10 y 15 años, y cualquier separación de ti será dolorosa para mí. Piensa en eso antes de tenerme.

 

Dame tiempo para comprender lo que quieres de mí, no seas impaciente ni te enfades conmigo rápidamente.

 

Confía en mí. Yo siempre confiaré en ti.
No te enfades conmigo por mucho tiempo y no me encierres como castigo, no soy capaz de comprender por qué haces eso. Solo sabré que me han rechazado. Recuerda, tú tienes tu trabajo, tus entretenimientos y tus amigos. Yo solo te tengo a ti.
Háblame algunas veces, incluso aunque no comprendo tus palabras, si comprendo tu voz y tu tono, “ solo tienes que mirar mi rabito”.
Trátame siempre bien y con cariño, piensa que yo nunca olvidaré el modo en que me tratas, y si eres cruel conmigo, esto me afectara para siempre.
Por favor, no me golpees nunca. Yo no puedo golpearte pero puedo morderte y hacerte daño y realmente yo no quiero hacer eso.
Antes de que pienses que soy perezoso, que no coopero o que no hago caso, pregúntate a ti mismo si algo podría estar equivocado en mis cuidados. Quizás, no tengo la comida correcta, he tomado demasiado el sol o mi corazón  es viejo y débil, puedo ser un perro cansado.
Cuida de mi cuando sea viejo. Piensa que tú también lo serás algún día y necesitaras cuidado, cariño, atención, confort y amor.
Permanece a mi lado en mi difícil viaje, nunca digas: “ No puedo verlo” o “ojala ocurra en mi ausencia”. Cualquier cosa será mucho más fácil para mí si tu estas a mi lado, incluso la más difícil. Y Recuerda que  siempre, siempre te querré.